Me viste.
Leías un libro de hojas pausadas.
De espaldas a ti,
no te encontraba.
Reíste.
Tu pose ligera te delataba.
Dejé de existir.
Sólo soñaba.
Sentiste.
Dos pájaros grises nos saludaban.
No estaba allí.
Estaba en tu alma.
jueves, 29 de enero de 2009
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3 comentarios:
bueno... psche...
no me acaba de encantar, lo siento.
sera que la poesia no es lo tuyo, Pablo.
¡Que le vamos a hacer!
jajaja
(No) siento decir que estoy en desacuerdo con el Sr. Rodríguez. Ligera, sencilla y efectiva. Aunque te sigo diciendo que la mejor para mi ha sido la Carta para Edward.
Avanzaste algo en lo de la creatividad en mates? =D Que morro tienes xato.
bsts
P.D. Trátame bn a Alberto y a las chiquillas eh!
Lo que sucede es que a Maese Rodriguez todo lo que se salga del soneto por un lado y el 2/4 por el otro se le escapa...
A mi me ha gustado, coincido con la Srta. Falda3 en el veredicto triangular.
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