domingo, 25 de enero de 2009

El señor Herr Maurer no está en casa (III)

No mostró Frau Herzig perturbación alguna ante la sentencia de su señor. De forma paciente y discreta, durante años había contemplado con naturalidad todas las excentricidades de Herr Maurer. Jamás se pronunció ante nada. Y, por descontado, esta vez tampoco se atrevió a hacer ningún tipo de comentario. De hecho, mientras fregaba baldosas con fervor, se dio cuenta Frau Herzig de que pocas palabras había articulado en aquella casa. A su silencioso servicio le respondía un sordo patronazgo. Desayunos callados y almuerzos mudos equilibraban una convivencia puramente formal. El ama, no obstante, se encontraba a gusto trabajando para Herr Maurer. Como señor, éste sólo exigía calma y obediencia. Otros aspectos, como la puntualidad o la temperatura del té, le resultaban totalmente secundarios.
Frau Herzig suspiró. En su sencillez, se sentía afortunada limpiando los suelos de un hombre extravagante.

Cuando, tres horas más tarde, consideró Herr Maurer que había descansado lo suficiente, lo llevó hasta la cocina el primitivo impulso del hambre. Encontró allí a una afanosa Frau Herzig, llorando la muerte de unas cebollas. Ante las firmes palabras del amo, no pudo la mujer evitar reírse. En primavera, Gustaba Herr Maurer de desayunar fresas con leche. Al no verlas servidas en la mesa, una desilusión infantil apagó su rostro. Preguntó a Frau Herzig cómo, estando tan avanzado el mes de mayo, no había conseguido fresas en el mercado. La criada sonrió con indulgencia, sin atreverse a responder. Observó entonces Herr Maurer que su nuevo calendario se desmoronaba.

3 comentarios:

Emmafalda3 dijo...

Fantástico... me ha encantado el:
"lloraba la muerte de unas cebollas"... =D
Me lo pasarás o lo tendré que ver por entregas? La verdad es que no sé que sería mejor... Pero si quieres que te diga la verdad... me estoy celando de Carlos Prieto =P
Besinos xato

Eduardo Amado y Brea dijo...

Muy bueno, y he de coincidir respecto a las cebollas! No se ya que más esperar del bueno de Herr Maurer!! jajaja

Marqués de Leguineche dijo...

jajaja
este Maurer, es que estaba como una chota!
es muy bueno, en serio.